Carmen Jordá se presenta este fin de semana en Hockenheimring (Alemania), quinta prueba de la GP3 Series, con la intención de seguir dando pasos adelante y completando fases de ese largo aprendizaje que es el precio que le ha tocado pagar por ser una novata en la categoría. La alcoyana le tocará armarse de valor, poner los cinco sentidos en su monoplaza e intentar acabar entre los veinte mejores.
Tanto el trazado alemán como el asfalto de Hungaroring (Hungría), donde se correrá la próxima semana, son dos circuitos en los que nunca ha corrido. “Será un duro reto para mí. De los 26 coches que somos en parrilla, los quince primeros todos tienen experiencia. Para mi está siendo todo muy nuevo: los circuitos, los coches, el equipo… Es un precio que estoy pagando, algo de lo que no me quejo, al contrario estoy muy feliz y en el equipo están muy contentos con mi progresión.
Afortunadamente el director del equipo es Tiago Monteiro, expiloto de Fórmula 1, lo que hace posible que todas las decisiones se tomen desde la vertiente deportiva y no de marketing” confiesa Carmen Jordá, que pasa largos periodos de tiempo en Portugal, sede del Ocean Racing.
Su mejor resultado hasta el momento después de haber superado el ecuador del campeonato ha sido el décimotercer puesto que consiguió hace tres semanas en Valencia. “Salí muy contenta, sobre todo porque se vio reflejado todo el trabajo y el esfuerzo realizado durante el fin de semana. La GP3 es una categoría muy competitiva en la que hay apenas dos segundos entre el primero y el último. Mi llegada al equipo fue muy precipitada. Apenas solo pude hacer dos test antes de subirme al coche a competir en Montmeló. Aquí los pequeños detalles tienen mucha importancia. En la GP3 los pasos de curva se hacen a mayor velocidad que la Fórmula 1. Los motores son Renault que alcanzan los 300 cv que permiten alcanzar velocidades entre los 250 y 260 km/h, aunque me han dicho que en Monza, donde existe la recta más larga del campeonato, podremos llegar hasta los 270 km/h” subrayó.
“ESPERO LOGRAR MI SUEÑO”
Su regreso a Europa tras su frustrado paso por Estados Unidos donde el proyecto de fraguarse en las categorías inferiores de la Indy Car no cuajó por razones económicas le hacen retomar esa vieja aspiración con la que Carmen Jorda, de 23 años, hizo su aparición en los circuitos. “Sigo soñando con ser algún día piloto de Fórmula 1. Lo dije en su día y lo mantengo. Bernie Eclestone, el gran patrón de la Formula 1, lo viene diciendo desde hace bastante tiempo que no van a pasar muchos años para que una mujer logre tener un volante junto al resto de hombres.
Es un sueño que algún día espero que se haga realidad. Soy joven, todavía estoy aprendiendo, cada vez me siento más adaptada a la GP3 y en Valencia se vio que puedo estar entre los mejores. Mi ilusión sería poder acabar en esta última parte del campeonato regularmente entre los quince mejores. Será complicado porque no tengo experiencia y ahora vienen dos circuitos que desconozco. Mis mejores resultados siempre llegan en la segunda carrera. En las cronos y en la primera lo suelo pasar bastante mal”, destacó.