Ayer se vivió una jornada emotiva e histórica en el monasterio del Santo Sepulcro, al celebrarse una misa que sirvió para despedir a las religiosas de las Agustinas Descalzas y dar la bienvenida a las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo. La misa, celebrada ayer por la mañana en la iglesia del Santo Sepulcro, estuvo presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, quien precisamente remarcó que era un “día de despedida, día de acogida y día de Gracia porque esta casa sigue abierta”.
Dirigiéndose a las Agustinas Descalzas les dio “muchísimas gracias” por la labor realizada en el monasterio y en la ciudad de Alcoy, destacando la generosidad de estas religiosas, a la vez que también mostró su agradecimiento a las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo por haber querido seguir manteniendo el Santo Sepulcro. Las autoridades eclesiásticas han establecido un reagrupamiento de las Agustinas Descalzas, debido a la avanza edad de muchas religiosas, y está previsto que las ocho que han estado en Alcoy se trasladen al convento de Benigánim el domingo. Ahora serán cuatro las hermanas Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo las que permanezcan en Alcoy –si bien en la jornada de ayer estuvieron presentes ocho– y en el futuro llegarán más religiosas. Esta nueva congregación procede de Brasil, y está implantada también en España, Italia y Francia. Tienen rama activa y contemplativa y las cuatro religiosas que ya están en Alcoy se dedican a la evangelización y realizan una labor con personas pobres, mayores y niños pequeños, como explicó la fundadora, Madre María José del Espíritu Santo.
RECONOCIMIENTO
La iglesia del Santo Sepulcro se llenó para despedir a las Agustinas Descalzas, a quienes se les dio un fuerte aplauso, así como para recibir a las nuevas religiosas. Miembros de la Corporación municipal, como el alcalde, Toni Francés, y el concejal de Fiestas y diputado Jordi Martínez, el portavoz y el edil del PP Fernando Pastor y Juan Abad, y el concejal del Bloc Paco Blay, junto a representantes de entidades alcoyanas y lógicamente de la asociación del Jesuset del Miracle que preside Jordi Ponsoda estuvieron presentes, junto a feligreses.
En la iglesia se recuerda que las Agustinas Descalzas han estado en Alcoy desde 1597 hasta ahora, 416 años, como también lo recuerda una placa dispuesta en la fachada del monasterio que fue descubierta tras la eucaristía y que sirvió para reunir a las religiosas de las Agustinas Descalzas, que salieron a la calle y dejaron constancia de que echarán mucho de menos a Alcoy, y a las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo, que entregaron una serie de detalles y que aprovecharon para grabar y fotografiar una jornada histórica.
Además, el alcalde ha incidido en la importancia de que permanezca en esta ciudad lo máximo posible del archivo de las Agustinas Descalzas y quedando en Alcoy el Privilegio de Felipe II.