{unique}{0,1}>



La fiesta organizada el pasado lunes en la Bandeja para despedir el 2012 fue la Nochevieja más tecnológica de los últimos tiempos., tanto que el premio al mejor disfraz, dotado con trescientos euros en metálico, fue para un grupo que, bajo el nombre de The world of applications (el mundo de las aplicaciones), llevaba carteles con los iconos de algunos elementos de Internet que se han impuesto en la vida diaria: Facebook, Instagram o Youtube, entre otros. Pero, como la Nochevieja más tecnológica que fue, también tuvo sus problemas: la página del evento creada en Facebook dio problemas –no se podía localizar en los teléfonos móviles, según detalla la empresa organizadora, Sea Eventos–, por lo que la elección de los mejores disfraces, que inicialmente se había previsto que se escogieran por votación popular a través de los ‘me gusta’ de esa red social, recayó en las manos de un jurado, que decidió también que el segundo premio, dotado con doscientos euros en metálico, fuera a parar a un grupo de pingüinos.
Más allá de este problema, y de unas inclemencias meteorológicas en forma de fuerte viento que obligaron a retirar sobre las dos de la madrugada las dos pantallas gigantes instaladas en el escenario, que en esta ocasión se montó en un lateral de la plaza, ubicación que ha sido del agrado generalizado de los organizadores, la Nochevieja de este año fue también una de las más numerosas, con una Bandeja a rebosar especialmente durante el momento de las campanadas pero también sobre las tres de la madrugada, cuando se sumaron a la fiesta quienes se tomaron las uvas en casa o en algún restaurante. La fiesta se prolongó hasta pasadas las cuatro; a esa hora, asegura Tomás Tomás, de la empresa organizadora, “había más gente que ningún otro año”. También fue muy elevada la participación en la ludoteca infantil, instalada en la Llotja, por la que pasaron un total de 430 niños en toda la noche.


















