{unique}{0,1}>



Una bofetada de calor es lo que recibían los alcoyanos ayer al salir a la calle en las horas centrales del día, cuando los termómetros llegaron a alcanzar los 41’3 grados, de acuerdo con la central meteorológica que la Agrupación Contra Incendios Forestales (ACIF) tiene instalada en la partida Trencacaps. A esa hora, las 16’20, algunos de los termómetros repartidos en la ciudad, como el situado en el Mercadona de la calle Santa Rosa, llegaron a marcar hasta 48 grados, valor que, aunque no científico, sí da una medida del bochorno que se sufrió ayer en la ciudad. El calor extremo se mantendrá durante la jornada de hoy y se prevé que sea ya el domingo cuando se retire la masa de aire sahariano que ha provocado esta nueva ola de calor y que el mercurio empiece a aflojar.
El termómetro empezó a dispararse ya en la noche del pasado jueves: de forma completamente inusual, entre las doce y las dos de la madrugada se registró un aumento de las temperaturas hasta elevarlas a los 34’4 grados a la una de la madrugada. Las mínimas nocturnas, en cualquier caso, no bajaron de los 24 grados, un hecho que dificultó conciliar el sueño. A las once de la mañana, ya se superaban en la ciudad los 34 grados y fueron superiores a los 39 entre las doce y las 17’30 horas, de acuerdo con la central de ACIF. Las pisinas municipales, la única forma de hacer más llevadero el calor, registraron una gran afluencia.


















