www.ciudaddealcoy.com

18°C, Sensacion termica: 18°C
Viento 2 kph N
Humedad: 77%
Salida sol: 6:44 am
Puesta del sol: 9:12 pm

Lara Jornet

WhatsApp

| 31-07-2012 | facebook twitter

Se cumple ahora –más o menos– mi primer aniversario WhatsApp.

Recuerdo en julio de 2011 cuando decidió instalarme esa aplicación en el móvil que me permite mensajearme de manera ‘gratuita’ con todos mis contactos. Es, hoy por hoy, el medio de comunicación por texto entre personas más extendido y utilizado. Además, sustituye perfectamente al correo electrónico pues además de chatear conjuntamente con tus amigos, te permite enviar fotos y vídeos captados por el mismo teléfono. El siguiente paso es el streaming, es decir, el envío en directo de imágenes que casi es posible con esta aplicación pero con el retardo equivalente al tiempo de grabación de las imágenes. En fin, que los que lo usan ya lo conocen, y los que no, deben saber que cada vez es más fácil y rápido enviar información y datos con el móvil.

Todo Dios tiene WhatsApp y lo utiliza indiscriminadamente. El ‘pitido’ de la recepción de mensajitos es tremendo, un mal de cap, y las conversaciones a ‘varias bandas’ resultan curiosas y a veces estresantes.

Lo que la gente no sabe es que este servicio no es ‘gratuito’. Sí es cierto que no te pasan la factura cada mes de los mensajes que envías. Pero para poder disfrutarlo debes tener Internet en el móvil, y eso sí que vale dinero. Todos los que tienen WhatsApp tienen Internet en el teléfono, y eso se paga con una tarifa extraordinaria y más cara que la que se tenía hace unos meses. Puede que no sea muy elevado ese incremento, pero piensen ese pequeño incremento multiplicado por millones de personas lo que puede repercutir en las grandes empresas de telefonía. Por eso ni Vodafone, ni MoviStar, ni ninguna de las compañías han boicoteado esta aplicación ni han sacado al mercado sus propias versiones. Porque la misma aplicación les ha hecho a ellos más ricos todavía al multiplicar por millones la gente que no tenía Internet en el móvil y ahora sí lo tiene. Además, esto engancha, y adolescentes y no adolescentes lo consumen de manera indiscriminada.

Lo preocupante es qué puede venir dentro de 6 meses o un año; porque lo cierto es que la velocidad a la que avanza todo es inalcanzable. Sentirse conducido o manipulado es la peor sensación del mundo. Ya me sucedió con la compra de mi primer coche. El gasoil costaba 40 pesetas el litro y los españoles en masa nos enfrascamos en un vehículo diesel. Un año después, el precio del combustible se triplicó, pero ya estábamos todos enganchados. Ahora ha pasado lo mismo con el WhatsApp, todos conectados con tarifas de Internet más elevadas y sin que nos dé tiempo a reaccionar o a revelarnos ante esa manipulación. La empresa que gestiona WhatsApp gana millones de dólares cada día tan sólo con un euro por persona que es lo que te cobran cada vez que lo descargas (que suele ser una cada dos años que es la media de tiempo que tardamos en cambiar de móvil). Ese euro lo invierten en grandes negocios. Cuesta poco, no te inundan con publicidad y es aparentemente barato. Gran invento, pero todos aleccionados y adictos.

Alguien piensa por nosotros, alguien controla nuestros actos. ¿Miedo?

Otros sitios de Grupo Zeta